jueves, 20 de noviembre de 2014

¿que es la gestión ?


Gestión educativa


La gestión educativa es un proceso orientado al fortalecimiento de los Proyectos Educativos de las Instituciones, que ayuda a mantener la autonomía institucional, en el marco de las políticas públicas, y que enriquece los procesos pedagógicos con el fin de responder a las necesidades educativas locales, regionales.
Desde lo pedagógico, promueve el aprendizaje de los estudiantes, los docentes y la comunidad educativa en su conjunto, por medio de la creación de una comunidad de aprendizaje donde se reconozca los establecimientos educativos como un conjunto de personas en interacción continua que tienen la responsabilidad del mejoramiento permanente de los aprendizajes de los estudiantes, con el fin de formarlos integralmente para ser miembros de una sociedad. Todo esto ayuda a favorecer su calidad de vida y prepararlos para su vida en el mundo laboral.

La gestión educativa consiste en:
  • Presentar un perfil integral, coherente y unificado de decisiones.
  • Definir los objetivos institucionales, las propuestas de acción y las prioridades en la administración de recursos.
  • Definir acciones para extraer ventajas a futuro; se consideran tanto las oportunidades y amenazas del medio en el que está inserta, como los logros y problemas de la misma organización.
  • Comprometer a todos los actores institucionales.
  • Definir el tipo de servicio educativo que se ofrece.
El desarrollo del proceso es responsabilidad del director (pero no es el que realiza todas las tareas), debe:
  1.  Planificar
  2.  Controlar
  3.  Definir de objetivos
  4.  Decisiones para solucionar problemas
  5.  La comunicación
  6.  Capacitación del personal
  7.  La influencia del poder.
 Dr. Gustavo Gerardo Mangisch. El portal de la educación dominicana

 Origen de la gestión de la educación

La Gestión Educativa es un nuevo paradigma en el cual los principios  generales de la administración y la gestión se aplican al campo específico de  la educación. Por tanto, la Gestión Educativa se enriquece con los desarrollos  teórico- prácticos de estos campos del saber. Hoy se le considera una disciplina aplicada, un campo de acción, cuyo objeto de estudio es la  organización del trabajo en instituciones que cumplen una función educativa. Mientras que el concepto de gestión se gesta entre el desarrollo de la  modernidad y la postmodernidad, la disciplina social llamada administración lo  hace en contexto de la modernidad a finales del siglo XVIII europeo. De un  lado la administración de empresas emanada de la revolución industrial y de  otro la administración pública que se da con el surgimiento de los Estados nación. La administración tiene un desarrollo teórico importante durante el  siglo XIX.
La gestión educativa data de los años sesenta en Estados Unidos, de los años  setenta en el Reino Unido y de los años ochenta en América Latina. Es una  disciplina de reciente desarrollo, que tiene aún bajos niveles de especificidad,  que por ser aún una disciplina en gestación se constituye en fuerte relación  entre teoría y práctica. No se trata por tanto de una disciplina teórica. Su  contenido disciplinario está determinado tanto por los contenidos de la gestión  como por la cotidianidad de su práctica.
En América Latina los modelos de desarrollos económicos y sociales han  influido en la concepción y modos de actuación de la gestión. Hasta la década  de los años 70 en las organizaciones existían dos procesos desintegrados: la planificación y la administración. La primera era responsabilidad de los  planificadores quienes eran encargados de diseñar los planes, fijar objetivos y determinar las acciones que había que realizar; la segunda, era propia de los administradores, encargados de ejecutar las acciones diseñadas por los  primeros. Esta práctica acompañó a los sistemas educativos centralizados, en  los cuales el modelo administrativo separó también las acciones  administrativas de las pedagógicas, concentrando las primeras en los llamados  directivos y las segundas en los docentes.


miércoles, 12 de noviembre de 2014

estrategias de aprendizaje

Estrategias de aprendizaje Definir las estrategias de aprendizaje implica tener claro : objetivos del curso, concepción de la enseñanza, concepción de aprendizaje, no es una actividad fácil de realizar ni se puede realizar de una manera sencilla. de acuerdo con Weinstein y Mayer (1986) , las estrategias de aprendizaje son las acciones y pensamientos de los alumnos que ocurren durante el aprendizaje, que tienen gran influencia en el grado de motivación e incluyen aspectos como la adquisición, retención y transferencia. Estos autores consideran a las estrategias como técnicas que pueden ser enseñadas para ser usadas durante el aprendizaje. De esta manera, la meta de cualquier estrategia particular de aprendizaje será la de afectar el estado motivacional y afectivo y la manera en la que el estudiante selecciona, adquiere, organiza o integra un nuevo conocimiento. En cualquier caso la toma de decisiones frente a la escogencia de una estrategia de aprendizaje, partirá de entender ésta como un medio para la construcción del conocimiento, a partir del análisis, la evaluación, el pensamiento crítico, la reflexión y el debate. Retomando a Newman y Wehlage (1993), las estrategias usadas se deberán orientar al aprendizaje autentico que está caracterizado por cinco características: pensamiento de alto nivel, profundidad del conocimiento, conexiones con el mundo real, dialogo sustantivo y apoyo social para el aprovechamiento del alumno. • Apoyo social para el aprovechamiento alumno. • Dialogo sustantivo • Conexiones con el mundo real • Profundidad del conocimiento • Pensamiento de alto nivel CLASIFICACIÓN DE LAS ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE Se han identificado cinco tipos de estrategias generales en el ámbito educativo. Las tres primeras ayudan al estudiante a elaborar y organizar los contenidos para que resulte más fácil el aprendizaje (procesar la información), la cuarta está destinada a controlar la actividad mental del estudiante para dirigir el aprendizaje y, por último, la quinta de apoyo al aprendizaje para que éste se produzca en las mejores condiciones posibles. Estrategias de ensayo. Son aquellas que implica la repetición activa de los contenidos (diciendo, escribiendo), o centrarse en partes claves de él. Son ejemplos: Repetir términos en voz alta, reglas mnemotécnicas, copiar el material objeto de aprendizaje, tomar notas literales, el subrayado. Estrategias de elaboración. Implican hacer conexiones entre lo nuevo y lo familiar. Por ejemplo: • Oportunidad de experimentar la construcción del conocimiento. • Oportunidad de experimentar y apreciar múltiples perspectivas • Incluir el aprendizaje en contextos reales y relevantes. • Incluir el aprendizaje de la experiencia social • Animar la propiedad y voz en el proceso de aprendizaje • Animar el uso de formas de representación múltiples • Promover el uso de la autoconciencia del proceso de construcción del conocimiento. • Ambiente de aprendizaje Estrategias de organización. Agrupan la información para que sea más fácil recordarla. Implican imponer estructura a contenidos de aprendizaje, dividiéndolo en partes e identificando relaciones y jerarquías. Incluyen ejemplos como: • Resumir un texto, esquema, subrayado, cuadro sinóptico, red semántica, mapa conceptual, árbol ordenado. Estrategias de control de la comprensión. Estas son las estrategias ligadas a la Metacognición. Implican permanecer consciente de lo que se está tratando de lograr, seguir la pista de las estrategias que se usan y del éxito logrado con ellas y adaptar la conducta en concordancia. Entre las estrategias metacognitivas están: la planificación, la regulación y la Evaluación. Estrategias de planificación. Son aquellas mediante las cuales los estudiantes dirigen y controlan su conducta. Son, por tanto, anteriores a que los estudiantes realicen alguna acción. Se llevan acabo actividades como: • Establecer el objetivo y la meta de aprendizaje • Seleccionar los conocimientos previos que son necesarios para llevarla acabo • Descomponer la tarea en pasos sucesivos • Programar un calendario de ejecución • Prever el tiempo que se necesita para realizar esa tarea, los recursos que se necesitan, el esfuerzo necesario. • Seleccionar la estrategia a seguir Estrategias de regulación, dirección y supervisión. Se utilizan durante la ejecución de la tarea. Indican la capacidad que el estudiante tiene para seguir el plan trazado y comprobar su eficacia. Se realizan actividades como: • Formular preguntas • Seguir el plan trazado • Ajustar el tiempo y el esfuerzo requerido por la tarea • Modificar y buscar estrategias alternativas en el caso de que las seleccionadas anteriormente no sean eficaces. Estrategias de evaluación. Son las encargadas de verificar el proceso de aprendizaje. Se llevan a cabo durante y al final del proceso. Se realizan actividades como: • Revisar los pasos dados. • Valorar si se han conseguido o no los objetivos propuestos. • Evaluar la calidad de los resultados finales. • Decidir cuando concluir el proceso emprendido, cuando hacer pausas, la duración de las pausas, etc. Estrategias de apoyo o afectivas .Estas estrategias, no se dirigen directamente al aprendizaje de los contenidos. La misión fundamental de estas estrategias es mejorar la eficacia del aprendizaje mejorando las condiciones en las que se produce. Incluyen: • Establecer y mantener la motivación, • enfocar la atención • mantener la concentración, manejar la ansiedad, manejar el tiempo de manera efectiva, etc. LUZ AMPARO NOY SÁNCHEZ Las estrategias metacognitivas Hacen referencia a la planificación, control y evaluación por parte de los estudiantes de su propia cognición. Son un conjunto de estrategias que permiten el conocimiento de los procesos mentales, así como el control y regulación de los mismos con el objetivo de lograr determinadas metas de aprendizaje (González y Tourón, 1992). El conocimiento metacognitivo requiere conciencia y conocimiento de variables de la persona, de la tarea y de la estrategia (Flavell, 1987; Justicia, 1996). En relación con las variables personales está la conciencia y conocimiento que tiene el sujeto de sí mismo y de sus capacidades y limitaciones cognitivas; aspecto que se va formando a partir de las percepciones y comprensiones que desarrollamos nosotros mismos en tanto sujetos que aprenden y piensan (Justicia, 1996). Por consiguiente, una buena base de conocimientos de las características y demandas de la tarea, de las capacidades, intereses y actitudes personales, y de las estrategias necesarias para completar la tarea, son requisitos básicos de la consciencia y conocimientos metacognitivo; a lo que debemos de añadir la regulación y control que el propio sujeto debe ejercer sobre todo lo anterior. Para Kurtz (1990), la metacognición regula de dos formas el uso eficaz de estrategias: en primer lugar, para que un individuo pueda poner en práctica una estrategia, antes debe tener conocimiento de estrategias específicas y saber cómo, cuándo y porqué debe usarlas. Así, por ejemplo, debe conocer las técnicas de repaso, subrayado, resumen, etc. y saber cuándo conviene utilizarlas. En segundo lugar, mediante su función autorreguladora, la metacognición hace posible observar la eficacia de las estrategias elegidas y cambiarlas según las demandas de la tarea. Las estrategias metacognitivas equivalen a lo que Weinstein y Mayer (1986) denominan como estrategias de control de la comprensión. Según Monereo y Clariana (1993), estas estrategias están formadas por procedimientos de autorregulación que hacen posible el acceso consciente a las habilidades cognitivas empleadas para procesar la información. Para estos autores, un estudiante que emplea estrategias de control es también un estudiante metacognitivo, ya que es capaz de regular el propio pensamiento en el proceso de aprendizaje.