viernes, 21 de noviembre de 2014

enfoque por competencias

¿Qué es el enfoque por competencias?

El enfoque por las competencias en clase es entonces:
· primero, precisar dos ó tres competencias que cada alumno debe haber desarrollado, al finalizar el año escolar, en cada disciplina;
· En función de esas competencias, definir lo que el alumno debe adquirir (conocimientos (saberes), saber-hacer, saber-ser). Para el educador, esto constituye los objetivos de su curso y sus actividades;
· Luego, mostrar al alumno de qué sirven esos conocimientos.
· Finalmente, confrontar al alumno a situaciones complejas para poner en práctica lo que se ha aprendido. Esas situaciones se acercan a situaciones de la vida diaria.
¿Qué es una competencia?

Es lo que permite a cada uno realizar correctamente una tarea compleja. No hace falta confundir competencia con hazaña o competición. Realizar hazañas es ser el mejor, entrar en competición con otros, aunque atropelle a los participantes. Ser competente no constituye una amenaza para los otros. Al contrario, las competencias de todos hacen la fuerza de un grupo, de un pueblo, de un barrio.
Todos estos objetivos, contenidos, conocimientos (saberes), saber-hacer, saber-ser son las  herramientas al servicio de la competencia (escribir para pedir informaciones). A menudo, se  les llama recursos.
El alumno que no maneja estos recursos no podrá ser competente.
· Se debe también buscar el desarrollo de competencias generales en los alumnos, útiles en diferentes situaciones de la vida diaria.
Ejemplos: ser capaz de buscar informaciones, poder respetar su medio ambiente…
Esas competencias favorecen el establecimiento de vínculos entre los aprendizajes y las diferentes disciplinas. Es lo que se conoce como competencias transversales. En un programa, se citan las competencias transversales como puntos de referencia. No se evalúan como tales
Ser competente es, entonces…
Saber hacer frente a los problemas de la vida diaria. Para ello, el educador debe dar a los estudiantes las herramientas, llamadas “recursos”. Debe también mostrarles cómo utilizar esos recursos para resolver una situación-problema

¿Qué significa integrar?
Durante mucho tiempo, la escuela ha pensado que para que un alumno triunfara en la vida, bastaba con darle conocimientos (saberes) y saber-hacer. Pero eso es como si le diéramos un azadón y una pala, que le explicáramos la germinación de la zanahoria y las técnicas de riego, y que uno piense que gracias a eso, sin haber metido los pies en el campo, pueda cultivarlo. Integrar los conocimientos (saberes) y los saber-hacer, es utilizarlos de forma concreta en situaciones de la vida cotidiana. El alumno debe ser capaz de transferir sus aprendizajes del contexto escolar al contexto cotidiano.  Pasar de la teoría a la práctica es indispensable.

¿Cómo planificar las actividades de integración?

El alumno integrará mejor sus conocimientos (saberes) si se encuentra regularmente expuesto a situaciones-problemas (actividades de integración). Para lograr esto, el docente puede planificar sus cursos durante todo el año incluyendo cinco o seis períodos dedicados a la integración de los aprendizajes.
La pedagogía de la integración es entonces… la puesta en práctica de un enfoque que construye los aprendizajes etapa por etapa, que permita a los alumnos hacer frente a cualquier situación de la vida cotidiana.

¿Cuáles son las características de una situación compleja?

 Es una situación-problema que exige que el alumno articule varios conocimientos (saberes y saber-hacer para resolverla. Puede implicar otras disciplinas y “competencias de vida” Es una situación cercana a los intereses de los alumnos .Es una situación en la que los alumnos no están pasivos Es una situación que puede ser tratada primero en grupos de tres o cuatro alumnos  pero que luego debe ser resuelta individualmente.
Una situación compleja, es entonces…
 Lo que permite poner en práctica aprendizajes, comprobar que el alumno ha adquirido los nuevos conocimientos y que sabe utilizarlos de nuevo en diversas situaciones. Para ser eficaz, el docente debe dar algunas explicaciones cortas, pero sobretodo hacer trabajar a los alumnos. La eficacia de un aprendizaje está ligada a dos cosas:
• A las oportunidades que tiene el alumno para discutir con los demás educandos, para comparar lo que ha comprendido ( trabajo en grupos, talleres);
• Pero sobretodo al tiempo durante el cual el alumno tiene la oportunidad de trabajar solo. Un docente que pone a estudiar frecuentemente a los alumnos con sus  cuadernos, bien lo ha entendido.
¿Dónde situarnos respecto a la pedagogía por objetivos?
La pedagogía por objetivos consiste en desglosar los aprendizajes complejos en objetivos distintos, que deben ser alcanzados por los alumnos. Nos lleva a responder a la pregunta siguiente “¿Qué es lo que un alumno debe saber o que debe saber hacer al final de una lección  estudiada?”
No obstante, la PPO tiene sus límites: los objetivos son numerosos y fraccionados. El estudiante aprende conocimientos (saberes) fragmentados, sin comprender necesariamente es significado.

La pedagogía por objetivos es, por lo tanto…

Una pedagogía sobre la cual se funda la pedagogía de la integración. La reforma educativa se apoya en los avances de la PPO.   Los profesores que ya practican la PPO seguirán apoyándose en esta pedagogía para  poner en práctica la pedagogía de la integración.  Los docentes que no practican la PPO aprenderán a organizar los contenidos de sus  cursos en función de objetivos precisos que los alumnos deben adquirir.

¿Cómo realizar una pedagogía activa?

En la pedagogía de la integración, la prioridad es dada a los módulos de integración: los alumnos son muy activos porque a menudo trabajan solos. Pero la pedagogía de la integración propone también que los alumnos se vuelvan más activos en el transcurso de los aprendizajes puntuales.

¿Situación didáctica o situación de integración?

No se debe confundir una situación didáctica con una situación de integración.
• Una situación didáctica permite introducir un nuevo saber (conocimiento) o un nuevo saber-hacer.
• Una situación de integración permite poner en práctica la competencia. Permite  también comprobar que los alumnos han integrado los nuevos conocimientos adquiridos y que los nuevos objetivos fueron aprendidos.

¿En qué orden, el docente puede cambiar sus prácticas de clase?

Es más fácil para él y más eficaz, recurrir primero a las actividades de integración, siguiendo su práctica habitual de aprendizajes puntuales. Luego de dos o tres años de práctica de situaciones de integración, puede introducir progresivamente las situaciones didácticas

¿Cómo evaluar?
La pedagogía de la integración tiene como fin hacer que los alumnos adquieran nuevas competencias y valorar las competencias ya adquiridas.
Por esta razón, el docente no debe prestar únicamente atención a lo negativo de la producción de un alumno. Este docente debe entonces cambiar sus prácticas de evaluación mientras pone en práctica la pedagogía de la integración. La pedagogía de la integración tiene como objetivo ayudar individualmente a cada alumno.  Evaluar a un alumno es permitirle que mejore.

¿Cuándo prever una evaluación?

 La evaluación formativa se realiza durante la semana de integración, en dos días, después de las actividades de integración.  La evaluación certificativa determina el paso del alumno al nivel superior y se hace a final  de año o de ciclo.

¿Qué formato adoptar?

El docente debe poder elaborar una prueba de evaluación (situación-problema) adaptada a la competencia buscada.  Para la evaluación, en las instrucciones de la situación-problema, es importante explicitar que  se trata de una evaluación, el tiempo del que dispone el alumno y el material que puede  utilizar.
¿Qué es la remediación?
La remediación, es restablecer el nivel de los alumnos que tengan dificultades en sus aprendizajes. Esta se establece a partir de un diagnóstico que el docente realiza con base en los resultados de la evaluación
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¿Es necesario remediar todas las dificultades?

No hace falta solucionar todas las dificultades de los alumnos. Esto sería demasiado largo y pesado para el docente. Basta con identificar una o dos dificultades frecuentes e importantes, y basarse sobre éstas para realizar la remediación.
Actualmente, son pocos los que cuestionan el papel de las situaciones complejas en los aprendizajes. Numerosos sistemas educativos evalúan las competencias de sus alumnos proponiéndolos resolver situaciones-problema.
La pedagogía de la integración se destaca, entre los enfoques por competencias, por ser una metodología innovadora porque:
* permite a los alumnos establecer vínculos entre los aprendizajes y las diferentes disciplinas estudiadas, y reutilizar sus aprendizajes en la vida cotidiana;
* permite al docente practicar una pedagogía que forme alumnos activos, que valore sus  adquisiciones y sus competencias, y pueda remediar las lagunas de cada alumno. El proceso de cambio hacia este nuevo enfoque no debería preocupar los docentes. La pedagogía de la integración se apoya sobre las competencias que los educadores ya poseen. Vuelve a tomar también los principios de la pedagogía por objetivos.



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